lunes, 21 de julio de 2008

Quiere que las cosas sucedan como suceden y serás feliz


De verdad lo intento. En lo mas profundo de mi ser hay un deseo irrefrenable de sonreír, de sentirme plena conmigo misma, con el mundo, con todas las personas que me rodean; siendo capaz de regalar una verdadera sonrisa, una verdadera sensación de paz, una verdadera y placentera estabilidad, una cabeza que me ayude a ayudar a los que tengo a mi alrededor. De verdad que lo intento pero me fallan continuamente las fuerzas para conseguir esa felicidad.
Felicidad. ¿Qué es realmente esa palabra? ¿Qué significa para mí? ¿Para la gente? ¿Para la humanidad? ¿Por qué todos los que habitamos este mundo la anhelamos? ¿Sabría alguien explicarme que es?
Alguna vez pensé y creí realmente que sabia que significa, que aunque no pudiera describirlo lo había sentido, ahora dudo de si eso fuese así. Pero haciéndome esta pregunta también me cuestiono el que si nunca lo hubiera sentido, si no hubiera tenido ese pensamiento de felicidad en mi, no podría describir lo que siento, es mas, no tendría que sentir lo que ahora siento, pues no sabría que es dolor, el dolor que causa la soledad, que causa el tener que afrontar y ser feliz queriendo que las cosas sucedan como suceden.
Pero... ¿y si el dolor es un sentimiento innato, algo así como los sentidos o una parte de nuestro cuerpo? Lo único de lo que puedo estoy segura en estos momentos es que lo que siento, independientemente de si es su verdadero nombre o no, es dolor. Ese dolor humano que tanto mal nos hace a los seres racionales, a esos seres superiores de la cadena de la vida, a esos seres que por culpa de nuestra razón, por culpa de nuestra “bendición” del pensamiento nos hace sumirnos en un complejo mundo de preguntas sin respuestas, un mundo tan particular, tan extraño e indescifrable que nos tortura con su infinita complejidad y extravagancia.
Pero cada vez somos menos los que nos sumergimos en los infinitos confines de las preguntas sin respuesta, cada vez somos menos los que nos preocupamos por el resto de la sociedad, en resumidas cuentas, cada vez parecen quedar menos misterios por descubrir debido a la sociedad que la época nos marca, debido a este mundo ruin que nos atrapa en el embotellamiento de ciudades sin personas preocupadas por las realidades sinceras de la vida, esta sociedad que nos muestra solo el consumo de cosas inútiles para alcanzar la verdadera felicidad, que nos enseña a ser maniquíes de un gran escaparate a merced de la voluntad de unos pocos; en definitiva, una sociedad en la que vemos a unas aparentes personas preocupadas por los misterios de la vida pero que en realidad son solo meros robots fabricados para consumir y para llevar una vida prefabricada a voluntad de las manos de unas personas que solo piensan en el enriquecimiento material sin saber que ellos mismos se van matando poco a poco, se van asesinando a ser otros robots esclavizados a esos pensamientos capitalistas y egoístas que los hacen sumirse en el mundo de la rutina, matando sin compasión sus capacidades de pensamiento y perforando, como metro en la ciudad, las mentes de los demás habitantes de esas sociedades que están en sus manos, quitándoles la única y verdadera forma por la que podrían llegar a ser felices.
Por este motivo siento tristeza del mundo, siento impotencia por no poder mas que escribir estos pensamientos en unas líneas, siento rabia por solo poder querer que las cosas sucedan como suceden para poder ser feliz.
Maldita frase que me hace pensar que las cosas imposibles existen, si no hubiese sabido que era imposible remediarlo seguro que lo hubiera logrado, pero esta maldita palabra me hace cohibir mis sentimientos de mejora al igual, seguramente, que a las demás personas que quedan en este mundo que aun piensa y son altruistas por el bien de los demás.
Todo esto me lleva a pensar que en vez de evolucionar nos hemos ido convirtiendo cada vez mas en simples monstruos manejados como títeres en una función por unos hilos invisibles que son manejados a su vez por ese primer motor del que nos hablan los filósofos desde hace siglos, quizás este mundo “real” en el que estamos sea simplemente el juego de unos jugadores mayores, el capricho de ese primer motor, una partida de rol que se alarga hasta el día en el que todos sus personajes se enfrenten en una revolución entre ellos mismos, en una guerra que acaba así con el juego de titanes invisibles que es manejado por manos de un “Dios” que no es misericordioso y caritativo, sino que nos muestra cuan grande es en realidad el poder que nos concedió, capaz de llevarnos a la destrucción de nosotros mismos por el simple de hecho de no saber leer el guión del mundo, por no aprender a tocar esa magnifica partitura de la vida.
Esto lo escribi hace un tiempo, pero ese dolor por la socieda sigue habitando en lo profundo de mi corazón. Saludos

6 comentarios:

El Errante dijo...

Hola, Aicha.

La felicidad es sólo un estado de ánimo muy momentáneo. Aún no he visto a ninguna de esas basuras que salen en la tele estar sonriendo todo el tiempo de felicidad. Todo son poses.

Desgraciadamente, hoy en día ha triunfado el principio aristotélico estúpido de que el hombre sólo buscar ser feliz. Eso es mentira. El ser humano simplemente quiere sobrevivir, y mientras, si sonríe, pues mejor. Sin embargo, esta dictadura del buen rollo, la felicidad y que todo el mundo es bueno sigue imperando y haciendo que los simples, los mediocres y los gusanos se aúpen en la sociedad de mierda que tenemos.

La gente debería estar más habituada al dolor y a la pena, para saber realmente cuando están felices. Pero no, eso es un presupuesto casi fascistoide...

Eso sí, siempre quedará encender OT y ver al feliz de Jesús Vázquez y sus borreguitos.

Animate, Aicha. Besos desde el abismo.

Aïcha dijo...

Errante: esto lo escribi hace algun tiempo cuando estaba convencida de que solo con quererlo podia cambiar el mundo, ahora a parte de desearlo me gusta regalar sonrisas. Asi que te mando algunas para que salgas del abismo en la medida que te sea posible. saludos

El Errante dijo...

Prefiero ver sonrisas tan bellas como las tuyas.

Un beso.

Soboro dijo...

Mi consejo es que ya tenemos bastante con nuestro sufrimiento personal como para cargarnos en las espaldas todo el dolor del mundo.
Consejo que no sigo, porque cada vez que veo noticias desagradables me entra una punzada fuerte en lo más hondo de mí y me entran muchas ganas de llorar.
Pero tú, si puedes, sigue el consejo.
Un beso

Aïcha dijo...

Por desgracia soy como tu soboro, el corazón se me vuelve un puño cuando veo las desgracias de los demas. Y aunque a veces uno se mete en su propia basura para no tener que tener ese dolor del mundo, soy incapaz de no tender la mano en la medida que me sea posible aunque por supuesto solo sea un grano de arena. Espero poco a poco hacer una montaña.

Nimrod dijo...

Aïcha me gusta tu planteamiento, lo comparto (como parece que algunos otros) pero no totalmente, para poder ayudar a los demaás en primer lugar eres tu quien no debe necesitar ayuda, o poder tirar adelante tu sol@ sin contar con lastre de sentimientos, personas, situaciones...

Para poder hacer algo tienes dos opciones, o eres una máquina cuya unica directriz es ayudar o intentas estar bien contigo mism@ para poder contagiarlo a l@s demás cuando les echas un cable.

Y dentro de esa manada de borreg@s siempre existen durmientes que desconocen que tienen un durmiente en su interior, solo hace falta acercarse y darles el estímulo adecuado, pero primero debemos estar bien nosotr@s ;)

"Soñemos que podemos cambiar el mundo, pero hagamoslo todos juntos, soñemos un mundo mejor todos a la vez y al despertar asi sera..." (El sueño de un millon de gatos de Neil Gaiman)

Un saludo