martes, 5 de agosto de 2008

Dejame que te cuente...

Esta noche te voy a contar un secreto, ese secreto que quiero que quede entre tu y yo. Sellados nuestros labios por los rayos de la luna creciente, que nos inspira espíritu de crecimiento, que nos anima a continuar y alza el agua remansada que existe en nuestro cuerpo.
Hoy quiero que te acerques, y te sientes a mi lado.
Que me dejes reposar mi cabeza en tu hombro, que por un momento solo el sonido de los grillos en la noche nos acompañe.
Bajo esta luna y esta manta de estrellas, bajo todo el firmamento mientras buscamos la osa mayor.
Déjame que te cuente un secreto, que te cuente un poco de lo que soy y de lo que siento, de lo que no enseño, de lo que no me piden, de lo que a veces ni yo me acuerdo que existe.
Déjame que te cuente mi secreto, que tus manos desnuden mi alma, que aprendan a leer lo que mis ojos te dicen, déjame enseñarte a saber que necesito sin necesidad de decírtelo, déjame mostrarte todo lo que soy, mis fallos, mis virtudes, mis enojos, mis alegrías, mis penas…
Déjame que te muestre las líneas de mis creencias, los limites de mi conocimiento, las praderas de mis actos, la nobleza de mis sentimientos, la fidelidad de mis convicciones.
Déjame que aprende en ti a ser yo misma, a decir no, a decir si, a no ser una marioneta, a no ser una mascara, a no ser una actriz.
Déjame que te cuente un secreto, déjame que llore, que ahogue mis lágrimas en la madrugada, en la luna, en las estrellas, sobre tu hombro. Porque cuando te gires a mirarme no sabrás que he llorado, no sabrás que me he roto, no veras cicatrices, solo veras sonrisas, solo veras alegría, solo optimismo y risas.
Esta noche quiero navegar en tus brazos, en tu sinceridad y pureza, en ti navegante.
Déjame que te cuente un secreto, esta noche tengo ganas de ser yo.
Y sin pedir que pido lo que quiero
Y sin querer que quiero lo que pido
Y sin saber lo que ni quiero ni pido
Me ahogo en este mar de los olvidos

Entre la noche del mar escondida
Navego ciega en las olas perdidas
Gritando va mi alma embravecida
Con los ojos de lagrimas suicidas

Y me lanzo al mar con ancla atada
Sintiendo el frio del agua salada
Sin mirar que atrás nace la alborada

Sintiendome morir en el creciente
Fingiendo querer desear la muerte
Agonizando en lecho de presente.

5 comentarios:

Nimrod dijo...

Solo lamento el no haberme pasado ayer por aqui.

Envidio al destinatario de esas palabras, solo una vez palabras tan hermosas y sinceras me fueron dirigidas, ahora... ella no es mas que una cáscara vacia.

Parece que no soy el único que hace "terapia" en la blogosfera ;)

Adelante cherrie y mucha suerte con esa persona a con quien quieres sentarte a mirar las estrellas :)

Al ser de Sevilla y metiendome donde no me llaman te recomiendo un sitio especial para mi, que quiero compartir ya que creo que la última vez que estuve alli acompañado fue la última y es demasiado bonito para ser desperdiciado.

Lo que no se es como decirtelo sin hacerlo publico (me imagino a un autobus de coreanos alli haciendo fotos xD)...

Un beso!

Loren dijo...

Mas de uno utiliza la blogospera para sacar lo que lleva dentro, cada uno a su manera.
Me encanta tu forma de expresarte, de escribir y de sentir.
Beoss

Nimrod dijo...

Y para sacar el pico y la pala tambien xD

Aïcha dijo...

Nimrod:Yo tambien le envidio...porque tengo ganas de ser yo misma sin miedo a nada.
Te agradezco el sitio que me ofreces, pero prefiero no saberlo hasta que esa persona llegue.
Y lamento tu perdida al menos ha habido alguien asi y al saber que alguna persona asi existe te da esperanzas.
Cuando la encuentre o necesite sentarme a hablar con las estrellas te pedire el sitio sin tener que hacerlo publico.
Gracias por tu saludo y por lectura. Besos
Loren: muchas gracias por tu lectura, me alegra saber que alguien es capaz de ver algo bello en unas palabras que son el reflejo de uno mismo. intentare seguir escribiendo en la medida que mi cabezoneria me deje. un beso

Soboro dijo...

Qué dulce y triste.
Un beso o un hombro para apoyar la cabeza.