sábado, 6 de septiembre de 2008

Un juego de rol constante


No se si seréis aficionado/as al rol.

Yo creo que es un juego bastante entretenido al que habría que acostumbrarse a jugar más a menudo. ¿Por qué? Pues muy fácil, es el juego en el que solamente se precisa tu suerte en el azar y en el que puedes evadirte un poco de lo cruel del mundo, solamente con la ayuda de tu imaginación. Si, solo es eso, nada de adolescentes majareta que lo que van es asesinar por ahí con una catana. De todo hay en la vida, cierto, pero eso solamente pasa en aquellas personas que tienen algún problema psicológico. Así que de mala fama el rol, ninguna.

Es un juego de niños pequeños.

Recuerdo aquellos días en el colegio, cuando no tendría más que 4 o 5 años. Por aquel entonces, nos divertíamos jugando con las hojas que se caían de los árboles, nos imaginamos que éramos princesas encerradas en una mazmorra, que las ruedas de neumáticos que corrían de manos de otros niños por el patio del recreo, eran en realidad las armas del valioso ejercito que había mandado un príncipe para sortear al malvado dragón que nos tenían presa en su fortaleza. Jugábamos a los médicos, simplemente machando hojas con una roca y la clorofila que soltaban eran para nosotros todas esas medicinas que curaban lo inimaginable. Jugábamos a ser mayores sin saber la responsabilidad que eso significa.
Teníamos el mayor tesoro que alguien puede tener, la inocencia. Esa que nos mantenía despierto las noches de los Reyes o cuando se nos caía un diente y venia el Ratón Pérez a dejarnos chucherías o dinero debajo de la almohada.

Todo era bello, fácil y feliz por esa época. Hasta que empiezas a crecer, y con ello cambia todo.
Primero, esa inocencia se va perdiendo a medida que te van descubriendo el mundo, luego comienza la vergüenza, esa que nunca habías sentido cuando llegabas al recreo y no había venido tu amiguita/o al cole y te ponías a hablar con el primero que pasaba y simplemente con la frase mágica de ¿quieres ser mi amigo? Ya tenias a un compañero de ilusiones para toda esa magnifica media hora de recreo.

Pero al jugar al rol todo se pasa, es como si uno volviera a ser ese niño pequeño que no tiene ningún tipo de inhibición y me encanta sentirme de esa manera.

Yo soy asidua a un juego de rol, y mi personaje tiene características que aunque en cierta medida tengo en la vida real, no son posibles por mi naturaleza llevar del mismo modo.
Por ejemplo yo soy una persona bastante sincera pero es imposible ser sincera y directa sin tener en la vida real algo de tacto para no joder a la persona a la que le dices el comentario que sea. Obviamente si ya ese comentario va dedicado a una persona a la que estimas o quieres entonces las cosas se vuelven mas difíciles, porque aunque se las digas siempre tienes que tener en cuenta como es esa persona y como se puede tomar tu sinceridad. Mi personaje sin embargo, de tan directa que es a veces puede resultar cruel. No le importa en absoluto lo que la otra persona puede sentir y no se detiene en decir lo que piensa porque a alguien no le vaya a gustar lo que ella tiene que objetar.

Obviamente si no quieres ser el House de la vida real, es difícil comportarse así con alguien que verdaderamente es parte de tu vida y no quisieras perder por ser de ese modo. Aunque yo, de vez en cuando pienso, que si una persona me hablara claramente tan sincera como el corazón le dictara yo le agradecería esa forma y además si esa persona es importante para mi no quisiera perderla, ya que yo quiero a esa persona por como es y no por lo que me gustaría que fuera. Claro esta que esto es todo teoría y a veces la palabras duelen queramos o no.
[suprimido parte del texto]
Ser sincera tiene sus pros y sus contras y mas cuando lo vas a hacer con quien quieres, pero siempre hay que buscar el punto medio y en este caso es el punto de equilibrio entre lo que tu eres y el sea.

Saludos.

16 comentarios:

Blue dijo...

un rol que nos debe acompañar por siempre
abrazos
Blue

Blaudemar dijo...

Es complicadilla tu situación con tu amigo... Yo también soy de las que creo que cualquier relación que se acaba necesita un tiempo de duelo.
De pequeña, cerca de mi casa había una "cueva" (más bien un espacio entre rocas). Para nosotros (mi hermana, yo, mis vecinos) era la cueva de "los malos". Teníamos que ir cuando no estaban. A partir de aquí había múltiples variaciones (uno un día era un prisionero, los otros los salvadores, "armados" con palos; otro día mi hermana -siempre ella- era la princesa y tb teníamos que rescatarla...).
Qué tiempos...
Besos

Casandra dijo...

A mi hermana también le encantan los juegos de rol, como a ti.
Creo que es verdad lo del término medio, Aïcha, debes hallar la manera de ser sincera con él sin hacerle daño, de decírselo con suavidad. Que te preocupe tanto como decírselo dice mucho en tu favor: eres buena gente. Un besazo, guapa!! Y tienes un MEME maravilloso en mi blog, JAJAJA!!

MATANUSKA dijo...

tienes razó,el rol es la historia de nuestra vida, no hay fantasmas ni brujas ni caballeros ni mazmorras pero está la vida misma la dura vida que puede llegar a ser más para uno que para otros. la sinceridad siempre duele.

un beso

Soboro dijo...

Me encantan los juegos de rol, aunque sólo he jugado dos veces y no los he acabado, pero es como vivir otra vida en otro personaje que no eres tú.
Con respecto a este chico, bueno, pienso que lo mejor que haces es ser sincera con él, aunque le duela. A la larga será mejor.
Un beso

Nimrod dijo...

Respecto al rol, solo decirte que tengo 27 y llevo desde los 13 metido en la piel de enanos, elfos, guerreros, paladines, hechiceros, investigadores de lo oculto, agentes del gobierno, jinetes del ciberespacio, etc etc
Es algo único, pero no algo que deba absorber todo tu tiempo, ya que existe gente que se niega a hacer otra cosa mas que jugar al rol y no viven la vida real...

Respecto a ese chico, puf, podría decirte que buscases las palabras adecuadas, para ser lo mas sincera posible calculándolo todo para no hacerle daño, es difícil, de cojones además, pero creo que es algo que deberías hacer, no solo por el, sino por los dos ;)

Un saludo!

Soboro dijo...

Tienes un meme en mi blog!

Soboro dijo...

No te preocupes, entiendo que tengas que prepararte el examen. Te deseo mucha suerte y el relato de París saldrá cuando tenga que salir, eh?
Un beso

No soy tu estilo dijo...

gracias!nos leemos te pong en favoritos!besos!

Olivia dijo...

Es dificil ser sincera a veces, sobre todo en situaciones como la tuya, pero creo que aunque a tu amigo le haga daño, más adelante valorarà que le hayas dicho todo lo que pensabas y seguramente te valorará más como amiga.
Un besote

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Saludos!!!

el juego emerge nuestras capacidades para distraer al espiritu.

мαяια dijo...

¿Sabes? Yo siempre he pensando que con la verdad se llega a todas partes pero... mi madre, por el contrario, siempre me dice que no, simplemente porque no todo el mundo está dispuesto a escuchar tu verdad...
No sé, ultimamente cada vez me estoy planteando más la idea de que sea ella quien tenga razón. Por desgracia...

Por otro lado, yo nunca he jugado a ningún juego de rol, pero comparto contigo todo lo que dices acerca de los juegos de cuando éramos niños y todo lo que se pierde porque, simplemente, crecemos... :(

Un besito!

Sandra dijo...

Yo no soy aficionada, de hecho no he jugado nunca, pero parece entretenido, según lo cuentas.

Feliz semana guapa.

Un besete.

Martha dijo...

Situación difícil...si. Yo optaría por la sinceridad endulzada. Porque aunque al ser tu amigo no creo que se tomara a mal una sinceridad más cruda, seguramente si le hiciera daño. Y...no sé...a mi nunca me ha gustado hacer daño. Siempre se puede ser sincero de alguna forma que evite el dolor. Mi consejo es ese, que, por supuesto, seas sincera con él, pero que endulces las palabras para serlo... ;)


Besitos!

Casandra dijo...

Coincido contigo: también me gusta ver las cosas cerradas en mi vida, de hecho aquella vez dejé esa puerta mal cerrada con aquel chico y me he arrepentido toda mi vida de no haber hecho las cosas de otro modo. Un besito, guapa!!

DianNa_ dijo...

Agarrarse a un clavo ardiendo, es la solución que muchos encuentran después de una decepción de ese tipo.

Desde luego , el panorama no es bonito y menos si tú también te sientes atraída por él.

Con cariño y tranquilidad, espero que lleguéis a un entendimiento, nunca es bueno precipitarse .

Besos y suerte!!