jueves, 24 de julio de 2008

Manias

Hoy para inspirarme he puesto un recopilatorio de la maravillosa Tina Turner.
Empieza el disco con una canción con un tono excéntrico que hace pensar a esos típicos baretos oscuros donde solo hay perdición según lo que opinarían los padres mas chapados a la antigua, quizás solo sean sitios donde la gente acude para evadirse de sus problemas con sus extravagancias. Aunque seguramente si leemos la letra de la canción no tenga nada que ver. Luego lo buscare y os informare del nombre de la canción y de lo que dice la letra.
Y como Tina Turner es la que ha decidido hablare sobre las excentricidades que tenemos los humanos.

Dentro de ellas englobaremos manías, extravagancias y cosas de todas índoles que sean lo suficientemente raras para ser nombradas.

Todos tenemos manías, es algo intrínseco en el ser humano, y abarcan todos los ámbitos de nuestra vida.

Por ejemplo os voy a contar algunas que tengo y tenia yo.
Cuando estudiaba la educación secundaria obligatoria y bachillerato utilizaba un mínimo de 5 colores para elaborar los apuntes. Como veis esto es una excentricidad leve, pero cuando arrancabas una hoja entera del cuaderno por haberte equivocado en un color o por no querer utilizar tipex me replanteé que tenia un problemilla leve por supuesto.
Mi mejor amiga desde la infancia tenia la manía de, en los cuadernos cuadriculados, escribía 7 cuadritos del margen superior, 5 del izquierdo y nunca y cuando digo nunca lo digo en serio, utilizaba mas allá de la raya que marcaba el margen derecho.
También tenia la manía de comerme las uñas, cosa que he reducido a comerme solamente la del dedo índice de la mano derecha en época de exámenes.
Soy una absoluta maniática del orden, soy algo así como Mónica de la serie friends. Cuando me agobio me da por limpiar.
Si cojo una caja de cerillas tengo que quemar una cerilla completamente.
Antes tenia la manía de dormir con calcetines en verano, me era imposible conciliar el sueño sin ellos.
Cuando tengo que pensar sobre cosas importantes, me pongo mi disco de música especial para esos momentos, y me meto debajo de la cama con un cojín y mi mantita (en caso de que sea invierno).
En verano, antes de acostarme tengo que lavarme los pies. No puedo con la sensación de tener los pies sucios.
Odio limarme las uñas y que la gente se pinte cosas en las manos como recordatorios.

Me da la sensación de que tengo demasiadas manías… y no se porque tengo la sensación de que me dejo muchas en el tintero.

Excentricidades… uhmmm dejadme pensar…uhmmm no encuentro ninguna, supongo que el hecho de que no tenga una cuenta corriente con mas de tres ceros hace que mis gustos no sean tan extravagantes y refinados como los de las estrellas. Aunque para que engañarnos, si salgo de viaje me gusta dormir en hoteles, quizás no tenga para un 5 estrellas pero hotel tiene que ser y por supuesto que este limpio.
Y por cierto, que pensáis de los famosillos de la tele, ¿pensáis que todas esas excentricidades son solo el reflejo de la soledad que albergan en sus corazones? ¿O que están tan orgullosos y perplejos de lo que han conseguido que la fama se les ha subido a la cabeza y les hace creerse los reyes del mundo? ¿Estáis de acuerdo con que tenga el derecho a pedir 600 toallas en el hotel donde se hospedan (Rolling Stones) o que pidan equipos médicos a su servicio las 24 horas por si les pasa algo por consumir drogas que también exigen?

Yo soy más de la idea de que la fama se les subió a la cabeza y han perdido un poco el sentido de la realidad.

Y al pensar en esas excentricidades, en la cantidad de dinero que derrochan a espuertas y ver el contraste con la otra parte del mundo que sobrevive con menos de 50 céntimos al día.
Se me encoge el corazón nada más que de pensarlo. Sin duda alguna nosotros somos los únicos culpables de que el mundo ande boca abajo.
Como dije en mi anterior post, somos los únicos seres capaces de leer la maravillosa partitura de la vida y somos nosotros mismos los que la pisoteamos. Para mi es el mismo sacrilegio que si pisáramos una de las maravillosas partituras de Beethoven, las obras de Shakespeare o las obras de Miguel Ángel.

Saludos a día de hoy, intentando dar algo de conciencia al mundo.

miércoles, 23 de julio de 2008

Como rosa marchitada
en el jarrón desolada
la tristeza viene contada
por la soledad de la mañana.

Ella esperaba paciente
al caballero valiente
entre lágrimas decentes
de su corazón hiriente.

Más se quedó esperando temprana
a la luz de la ventana
cuan rosa silenciosa
sin alas de mariposa.
¿Por qué será que entre esta luz entrecortada
mi alma dibuja destellos en la arbolada?

Como una suave luz tenue
dibuja mi futuro el azul creciente.
Como olas sumisas entre la gente
que se ahogan en un mal presente.

Y hoy por hoy sigo colgada
de la sutil manera entrelazada
que la luna dibuja claramente
con las estrellas que sueñan pacientes.

lunes, 21 de julio de 2008

Quiere que las cosas sucedan como suceden y serás feliz


De verdad lo intento. En lo mas profundo de mi ser hay un deseo irrefrenable de sonreír, de sentirme plena conmigo misma, con el mundo, con todas las personas que me rodean; siendo capaz de regalar una verdadera sonrisa, una verdadera sensación de paz, una verdadera y placentera estabilidad, una cabeza que me ayude a ayudar a los que tengo a mi alrededor. De verdad que lo intento pero me fallan continuamente las fuerzas para conseguir esa felicidad.
Felicidad. ¿Qué es realmente esa palabra? ¿Qué significa para mí? ¿Para la gente? ¿Para la humanidad? ¿Por qué todos los que habitamos este mundo la anhelamos? ¿Sabría alguien explicarme que es?
Alguna vez pensé y creí realmente que sabia que significa, que aunque no pudiera describirlo lo había sentido, ahora dudo de si eso fuese así. Pero haciéndome esta pregunta también me cuestiono el que si nunca lo hubiera sentido, si no hubiera tenido ese pensamiento de felicidad en mi, no podría describir lo que siento, es mas, no tendría que sentir lo que ahora siento, pues no sabría que es dolor, el dolor que causa la soledad, que causa el tener que afrontar y ser feliz queriendo que las cosas sucedan como suceden.
Pero... ¿y si el dolor es un sentimiento innato, algo así como los sentidos o una parte de nuestro cuerpo? Lo único de lo que puedo estoy segura en estos momentos es que lo que siento, independientemente de si es su verdadero nombre o no, es dolor. Ese dolor humano que tanto mal nos hace a los seres racionales, a esos seres superiores de la cadena de la vida, a esos seres que por culpa de nuestra razón, por culpa de nuestra “bendición” del pensamiento nos hace sumirnos en un complejo mundo de preguntas sin respuestas, un mundo tan particular, tan extraño e indescifrable que nos tortura con su infinita complejidad y extravagancia.
Pero cada vez somos menos los que nos sumergimos en los infinitos confines de las preguntas sin respuesta, cada vez somos menos los que nos preocupamos por el resto de la sociedad, en resumidas cuentas, cada vez parecen quedar menos misterios por descubrir debido a la sociedad que la época nos marca, debido a este mundo ruin que nos atrapa en el embotellamiento de ciudades sin personas preocupadas por las realidades sinceras de la vida, esta sociedad que nos muestra solo el consumo de cosas inútiles para alcanzar la verdadera felicidad, que nos enseña a ser maniquíes de un gran escaparate a merced de la voluntad de unos pocos; en definitiva, una sociedad en la que vemos a unas aparentes personas preocupadas por los misterios de la vida pero que en realidad son solo meros robots fabricados para consumir y para llevar una vida prefabricada a voluntad de las manos de unas personas que solo piensan en el enriquecimiento material sin saber que ellos mismos se van matando poco a poco, se van asesinando a ser otros robots esclavizados a esos pensamientos capitalistas y egoístas que los hacen sumirse en el mundo de la rutina, matando sin compasión sus capacidades de pensamiento y perforando, como metro en la ciudad, las mentes de los demás habitantes de esas sociedades que están en sus manos, quitándoles la única y verdadera forma por la que podrían llegar a ser felices.
Por este motivo siento tristeza del mundo, siento impotencia por no poder mas que escribir estos pensamientos en unas líneas, siento rabia por solo poder querer que las cosas sucedan como suceden para poder ser feliz.
Maldita frase que me hace pensar que las cosas imposibles existen, si no hubiese sabido que era imposible remediarlo seguro que lo hubiera logrado, pero esta maldita palabra me hace cohibir mis sentimientos de mejora al igual, seguramente, que a las demás personas que quedan en este mundo que aun piensa y son altruistas por el bien de los demás.
Todo esto me lleva a pensar que en vez de evolucionar nos hemos ido convirtiendo cada vez mas en simples monstruos manejados como títeres en una función por unos hilos invisibles que son manejados a su vez por ese primer motor del que nos hablan los filósofos desde hace siglos, quizás este mundo “real” en el que estamos sea simplemente el juego de unos jugadores mayores, el capricho de ese primer motor, una partida de rol que se alarga hasta el día en el que todos sus personajes se enfrenten en una revolución entre ellos mismos, en una guerra que acaba así con el juego de titanes invisibles que es manejado por manos de un “Dios” que no es misericordioso y caritativo, sino que nos muestra cuan grande es en realidad el poder que nos concedió, capaz de llevarnos a la destrucción de nosotros mismos por el simple de hecho de no saber leer el guión del mundo, por no aprender a tocar esa magnifica partitura de la vida.
Esto lo escribi hace un tiempo, pero ese dolor por la socieda sigue habitando en lo profundo de mi corazón. Saludos

sábado, 19 de julio de 2008

Dreams to remember

Dreams to remember…

No se si será la maravillosa magia que tiene la vida, pero desde luego me ha sacado una sonrisa muy sincera.
Estaba yo tirada en el sofá recién duchada todavía con la toalla reliada en la cabeza con mi portátil en las manos sin saber que escribir. A esto que se me ocurre la idea de buscar en la discográfica de mi padre algún disco, nunca he sido dada a recordar los nombres de los artistas y menos aun acordarme de sus canciones por muy conocidas que sean sobre todo cuando el cantante es ingles, algunos pueden decir que eso es una pena, pero yo creo que lo que me pasa con respecto a eso es que tengo el chip activado de olvidarlas para cuando las vuelva a escuchar sonreír al darme cuenta de que la conozco y así asociarla de nuevo a una situación mas…

Pues bueno como decía, estaba tirada en el sofá y cogí un disco de Otis Redding llamado “the inmortal”. Como no me sonaba el titulo lo puse, y cuando empezó a sonar la primera canción es la que da titulo a esta canción… Dreams to remember. Ahora juzgar por vosotros mismo si es coincidencia o es la magia de la vida ^^
Y ante la majestuosidad de Otis Redding y su magnifico disco vamos a hablar de sueños para recordar.

No se si a ustedes os lo parecerá pero para mi el soñar es una de mis actividades favoritas, a parte de que soy una absoluta marmota y me paso la mayor parte del día, siempre que puedo, durmiendo, me parece que soñar es bastante divertido. Me acuerdo de cómo explicaban los sueños en la serie de “érase una vez el cuerpo humano”; era una forma bastante curiosa de hacerlo pero bastante divertida y entendible a los ojos de un espectador poco conocedor del cuerpo humano.
El capitulo resumía que todo lo que habíamos vivido en nuestra cabeza es almacenado y por la noche en nuestro periodo de inactividad los “empleados” del cerebro ordenaban la información por clases: colores, gustos, sensaciones, comidas, juegos… un sin fin de clasificaciones. Cuando alguno de los empleados cometían alguna torpeza y se chocaban y tiraban las estanterías se producían los sueños, que no eran mas que el desorden de toda la información recopilada que se recombina a su antojo. No me negaran que es divertido, por eso a mi también me lo resulta, me imagino al despertar de un sueño que mis trabajadores han sido torpes y me han dado una historia nueva a partir de lo que a mi me ha pasado y de todo lo que yo he almacenado en el transcurso de la vida. Me parece una cosa maravillosa eso de soñar.
Y pienso que lo de la canción de Otis es una casualidad de la vida precisamente porque esta tarde he estado soñando, despierta, pero soñando al fin y al cabo. Soñaba con mi futuro por como será mi vida dentro de unos años, suelo tener una filosofía bastante carpe diem pero me sale la vena sentimental, en plan película romántica y entonces es cuando me pongo a pensar en el futuro.
Ahora mismo no soy capaz de imaginarme con dos crios, un marido en una casita, trabajando y sacando la casa adelante. Pero me gustaría que fuera así, como la vida de las películas, es algo predecible, llámenme romántica, pero detrás de la mascara de mujer dura, fuerte y perseverante, también es mujer.

Bueno, perdonar pero soy dada a irme por las ramas, jeje.

¿Cual es vuestro sueño para recordar siempre? Tanto el que se convirtió en realidad como el que aun no lo ha hecho.
La verdad es que yo no se muy bien cuales son los míos. Supongo que como soy una apasionada cualquier cosa que hago me la tomo con la suficiente fuerza y ganas como para parecer que es la pasión mas grande que jamás realizare en el vida. Aunque buscando en el baúl de la memoria recuerdo situaciones concretas que por mucho que hayan pasado y haya llovido desde entonces (esto va por ti Nimrod) y por muy mala que resultaran al final, siguen acelerándome el corazón cuando las recuerdo y sacándome una sonrisa como las de antaño.

Una de esas situaciones era cuando me encontraba un día de playa con mis amigos, venia un chico al que estimo y quiero con toda mi alma, con quien perdí por inmadurez la oportunidad de ser la mujer mas feliz de la tierra. El estaba enamorado de mi, y yo, aunque le quería muchísimo, no me sentía merecedora de el, eran tiempos complicados y las circunstancias no me ayudaban en nada, además de una bajísima autoestima.
Pues fuimos los dos a darnos un paseo, ya sabéis orilla de la playa, el sol detrás tuya mientras parece que te acaricia el pelo, la sien, la espalda igual o mejor que el mejor amante que exista sobre la tierra. Andábamos hablando de nuestras aventuras de la vida, de nuestros recuerdos, de nuestras emociones, y entonces se desato una graciosa pelea de bolas de arena. Si lo se, pica bastante, pero era muy divertido. La pelea continuo en el agua hasta que el se dio por vencido y salio del agua. Recuerdo perfectamente la escena.
Yo en el agua, mis cabellos mojados, la sal me aclaraba los ojos haciéndolos mas verde. El sentado en la arena, como un modelo con las manos aguantando el cuerpo, me miraba, era como si viera en mi la misma creación de dios.
Estaba atardeciendo, el sol a nuestra izquierda. Esa escena hacia que su tez blanca pareciera de mármol, igual de suave y brillante, su melena al viento de color negro azabache le hacia el mas bello de los mortales. Y me estaba mirando a mi, a un ser imperfecto, que no podía darle lo que el necesitaba de mi, que no se sentía capaz de poder darle todo lo que me ofrecía. Yo no merecía el cielo y el me quería dar mas que el cielo.
Salí del agua, me acerque le di un beso en la mejilla y camine hacia el atardecer. El se quedo allí quieto, mirándome caminar, luego miro al mar, se levanto y cogio una concha, escribió algo en la orilla y dejo que las olas lo borraran. Luego llego hasta mi, me susurro al oído que mientras nadaba me había visto nacer entre la espuma que crean las olas, como la hija de Poseidón, me devolvió el beso y avanzo sin mi.

Ahora, después de escribirlo y de haber sentido el mismo estremecimiento que cuando sucedió, me doy cuenta de que eso si que fue un sueño hecho realidad. Hoy me arrepiento de no haber hecho nada para que eso persistiera en el tiempo, pero siempre recordare ese calido beso inocente y puro rodeado de magia y del mar.

lunes, 14 de julio de 2008

Saludo de Bienvenida

Aquí estamos y en realidad no entiendo muy bien porque.
Hace muchos muchos años que no escribo y en realidad no se si conseguiré hacerlo.
Pero hoy es uno de esos días rojos, como definió Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, uno de esos días rojos que son peores que los negros. Y aunque no se encuentra en la escala diez de la rojez si crea un estado emocional algo inestable, que me hace pensar y sobretodo recordar las cosas que ocurren día a día en la vida, espero, de todos los mortales. Y digo espero no porque me alegre de que la humanidad tenga días rojos, si no porque mal de muchos consuelo de tontos y de esta manera, unida por la tristeza, la melancolía y porque no decirlo, por la soledad, me siento unida a todas esas almas que vagamos en busca de lo que necesitamos, de esa ultima esperanza y ese rayito de luz que nos ilumine y sepa marcarnos un poco el camino a donde seguir cuando te encuentras en medio de la nada.
Porque por mucho que dejemos que el viento sea nuestro guia y la noche con sus estrellas nuestra luz, necesitamos un camino mas recto, una meta que no sea material para llenar nuestro espíritu hambriento de emociones y sensaciones, un camino lleno de color, que no siempre de alegrías, y de esta manera sentirnos vivos y realizados.