jueves, 28 de agosto de 2008

Meme: Definite con una frase de una canción y una imagen


Gracias a Kassy (Cassandra jjeej) que es un chica muy maja y glamourosa (si no me creeis, mirad sus maravillosas fotos saliendo de marchuki ^^) ha ideado este meme y como nominada aqui lo publico
:P

En primer lugar, definirme con una frase de una canción me resulta bastante complicado pero sin embargo estas estrofas de una canción del grupo el sueño de morfeo lo sintetizan bastante bien ^^:

Dirán que soy más bien corriente

Dirán que soy como ese clavo ardiente

Que tengo tantas caras como dientes

Que para Adán sería la serpiente

Dirán que soy la mona chita

Con un disfraz de princesita

Y que además de borde soy chiquitita

Que mis complejos nadie me los quita

Y me da igual, te soy sincera

Que digan misa, digan lo que quieran

Me quedo don lo bueno y carretera

Y me da igual, me da lo mismo

Que digan algo y lo piensen distinto

Si entro en el juego vamos más que listos



Y la imagen que mejor me define es la siguiente:
Con la correción en la imagen que en vez de ser una taza de snoppy seria de Mafalda ^^


Espero que de esta manera conozcais algo mas de mi esencia que ya intento describir vagamente por mis palabras ^^


Dentro de nada estará Sueño en paris V para los que lo seguiis ultimamente he estado bastante liada y no he podido concluirla.

un besazo a todos y gracias por vuestra lectura. es un placer ^^


miércoles, 27 de agosto de 2008

El lazo


Eramos solos tu y yo.

El canto de los pájaros, el cri-cri de los insectos, el susurro del agua...

Me miraste con tus ojos azabaches y todo giró.

Me desnudaste, admirando cada centímetro de mi piel blanca, como el mármol de las esculturas.

Te desnude, rozando cada milímetro de tu piel, como suave seda que resbala entre las manos.

El agua estaba fría, pero era nuestra casa en aquel bosque...

Temblé y me abrazaste por la espalda.

Sentí tu boca en mi cuello.

Solo el sonar de las aguas...

Me giré.

Todo era nuestro en ese momento.

El lazo de fuego entre nuestras almas se hacia hueco entre las aguas.

Abrazos, besos, caricias...

Pensamientos puros de mis ojos miel a los tuyos azabaches.

No había palabras. No hacia falta.

E Hicimos el amor.

Lo hicimos con el cuerpo, con los ojos, con el corazón.

Un lazo irrompible sellado por el agua que caía en nosotros cuyo único testigo era el arco iris formado con el sol y el chapoteo del agua al caer.

domingo, 24 de agosto de 2008

Y no volví a verla...

Era, sin saberlo, el último recuerdo que tendría de ella.
Entraba en el apartamento, chiquito pero luminoso y espacioso, con una decoración acogedora.
Al final de escaso pasillo la habitación. Oscura y silenciosa desde hacia algún tiempo por culpa de la enfermedad.
Las persianas, que solo dejaban entrar la luz por los minúsculos agujeritos, alumbraba lo justo para discernir donde se encontraba la cama y poder verla allí tumbada. Incluso con aquella escasez de luz se la veía demacrada.
Me senté a su lado como tantas otras veces a charlar con ella. Escuchábamos radio-ole. Esa emisora a la que mas de una vez ella había llamado dedicándose a si misma una canción de su juventud. Se lo recordé y sonreímos.
Luego sonó la canción de Beth, una de las múltiples concursantes de OT, Otra realidad.
No le gustaba nada esa canción y se puso a remearla sus tonos cortados y la voz mecánica.
Se la notaba cansada y soñolienta debido a los parches de morfina que tenia que ponerse para sobrellevar el dolor.
De repente, las dos nos quedamos calladas, y me miró. Sus ojos negros se posaron en los míos y me dijo:
- Cariño, que malita estoy.
- Anda bela, no te pongas así, que ya veras que te pones mejor.
- yo no quiero estar así, cariño.
- Bela no digas eso- mis ojos se encharcaban con lagrimas que tragaba silenciosamente para que ella no lo notara- tu te vas a poner buena.
- Cariño, yo me quiero morir, no puedo con esto.
En ese momento, sus ojos me decían que sabia que iba a morir pronto y no quería alargar ese sufrimiento. Todos los sabíamos inclusive ella.
- No bela, tu no te vas a morir, todavía no, porque tienes que venir a mi boda recuerdas, me lo prometiste cuando chica.
- Ojala cariño, ojala. Voy a dormir un rato ¿vale? Estoy algo cansada.
- Vale bela, yo me quedo aquí hasta que te duermas.
Ella se durmió y a mi se me escurrieron las lagrimas que sequé con la manga del chaleco.
Salí de la habitación y no volví a verla.

viernes, 22 de agosto de 2008

Sueño en Paris IV

Abrí el ropero y busqué en el fondo de armario. No encontré nada excesivamente pomposo para una noche de fiesta ya que no era de las que frecuentaba Púb. y discotecas los fines de semana.
Así que me puse unos pantalones cortos y una camisa rosa con un escote sugerente. No me gustaba ir exhibiéndome como mercancía por eso prefería la ropa elegante, con esta das la imagen que debe dar una mujer que se valora y sabe utilizar sus armas, no la chabacanería y ordinariez.

Como no sabía cual era el local de moda de ese verano y tampoco tenia ganas de encerrarme en una terraza con la música alta y con mas personas de las que debiera, me fui a la calle Betis. Sin duda esa calle era perfecta para esa noche. Con su bullicio habitual de verano, con todos los pubs con música y sus mesas fuera para poder mirar el río y admirar el puente de Triana. Con mi sonrisa de oreja a oreja para celebrar esa nueva oportunidad que me habían ofrecido. ¡ y pensar que el día había empezado pareciéndome de los peores de todo el mes!

Entre en el pub y pedí un San Francisco. La muchacha que atendía la barra, sin duda alguna cumplía el requisito para trabajar en pub de noche, exuberante, con un maquillaje impecable y el modelito de fin de semana. No entendía como se dejaban ser como un maniquí en exposición, esa actitud me parecía totalmente denigrante para la imagen de la mujer trabajadora y de la mujer independiente que con tanto ahínco defendieron nuestras pasadas feministas.

Salí a la calle, copa en mano, y tuve suerte porque solamente quedaba una mesa desocupada. Me senté y alcé mi copa para brindar con la hermosa luna llena que reflejaba su redonda silueta en las aguas del Guadalquivir, el viento acompaño aquel brinde con su brisa fresca de noches de verano trayendo un olor lejano, pero intenso, de jazmines y dama de noche.
Al rato de estar allí, algo aburrida ciertamente, se acercó a mi mesa un muchacho. No pasaba de los 26 años de edad, alto, de complexión atlética, rubio, con unos ojos verdes azulados que de primeras te quitaban el sentido.
- Perdona, ¿tienes fuego?
- No, lo siento, no fumo.
- ¡Qué casualidad, yo tampoco! – dijo con una sonrisa digna de un anuncio de televisión-
- Pues si, mira que casualidad – le respondí con una sonrisa avergonzada
- ¿Puedo? – dijo señalando la silla pidiendo permiso para sentarse
- Claro, adelante. Comprobemos si sigues siendo tan elocuente.

Era un muchacho bastante interesante. Se llamaba Alex y según me contó, trabajaba en una tienda de telas de la calle Franco llamada Cadenas. Era director financiero de la sucursal en Sevilla. Y la verdad es que me sorprendió muy gratamente porque no era el típico muchacho que te habla de que si se va a comprar el coche y se pasa toda la noche adulándote para conseguir mantener una relación de una noche contigo. Teníamos algunas coincidencias en gustos pero nada especial tampoco. Quizás nos pasamos tanto tiempo hablando y acepte la copa que me ofreció porque ambos estábamos solos y éramos iguales de charlatanes.
Él, al parecer, había quedado con un chica esa noche, pero cuando el ya se encontraba esperándola para ir a cenar, ella le había llamado para decirle que no podría ir por motivos que claramente a mi no me conciernen, aunque ardía en deseos de saberlo; como no, mi vena curiosa tan a flor de piel como de costumbre…
A las dos y media de la madrugada decidí que era hora de retirarme si no quería llegar mañana al trabajo con dos ojeras por la comisura de los labios, aunque ahora pensándolo bien, no era tan mal idea. Quizás de esa manera mi jefe admitiera de mejor agrado mi dimisión por miedo a las represalias de una zombie. Jajaja ¡que pena no serlo¡ sería una absoluta delicia poder torturarle un poco.

Me acompañó hasta el puente de la plaza de Cuba y nos intercambiamos los números de teléfono para tomar un café un día de estos. Yujú ya tenía el primer número de teléfono nuevo en la segunda vida de mi móvil.

Cuando iba de camino a casa decidí no continuar con la tortura. No podía soportarlo más. Así que en el primer banco que encontré, me senté y me desabroché las malditas sandalias de 10 cm de tacón, desde luego las mujeres seremos inteligentes para algunas cosas pero para otras… como nos gusta sufrir.
Pues una vez que mis pies fueron liberados de los malvados inquisidores, continué mi camino. A escasas calles de llegar a casa, me encontré por la calle con un caballero, y no le digo caballero por su edad si no por su apariencia.
Era un hombre joven, tremendamente atractivo. Llevaba un traje de chaqueta de lino beige e iba distraído leyendo un libro. Pasamos al lado uno del otro y su perfume me embriagó de sensaciones, era como estar flotando en una nube que oliera a mar junto con la delicadeza de las flores de almendras sin perder el toque agrio de éstas.

Cuando se alejo de mí dejando su olor impregnado en mi pituitaria me di cuenta de que había un papel que estaba planeando para descansar en el suelo. Lo cogí al vuelo antes de que se posara y rápidamente grité:
- ¡Disculpe caballero¡ ¡perdone¡
No se enteraba o no quería echarme cuenta. Así que salí corriendo en su dirección. Cada metro que me acercaba su perfume llegaba mas intenso y conseguía paralizar mis sentidos. Pero le alcancé el brazo parándolo en seco.
Él se dio la vuelta rápidamente y algo sobresaltado. No se que imagen vería de mí, pero yo si me la imaginaba. Una loca andando descalza por mitad de la calle con la camisa entreabierta y despeinada por la carrera. Menudo éxito chica.
- ¿Sí?
- Perdone – respira Blanca respira- es que – inspiración profunda de aire debido a la carrera- se le ha caído este papel.
- Ah muchas gracias- cogió el papel y lo guardó entre las paginas del libro
Mientas guardaba el papel conseguí ver de que libro se trataba, era Ecce Hommo de Nietzsche, una de sus últimas obras y quizás por ello de las mas desesperados del autor. Yo lo había leído hacia años pero aun recordaba las hipérboles que buscaban desquiciar al puritanismo reinante en Europa por esa época.
- Muy buena lectura sin duda, una de sus últimas pero no por ello menos no brillantes obras.
- Tiene usted razón señorita, y disculpe que le diga esto, pero creo que debería llegar a casa cuanto antes no es muy adecuado andar descalza por las calles- dijo sonriéndome y en su lenguaje advertí ciento acento extranjero, pero era tan sutil que no llegue a acertar de cual se trataba
- Tiene usted razón. Buenas noches.
- Buenas noches

Él se dio media vuelta y continuó ensimismado en su lectura, mientras yo continuaba mi camino a casa recogiendo del aire cada partícula de su perfume.

miércoles, 20 de agosto de 2008

¿ Por qué será que entre esta luz entrecortada
mi alma dibuja destellos en la arbolada?
Como una suave luz muy tenue

dibujan mi futuro el azul creciente

como olas sumisas entre la gente
que se ahogan en un mal presente.


Y hoy por hoy sigo colgada
de la sutil marea entrelazada
que la luna dibuja claramente
con las estrellas de sueños pacientes.


sábado, 16 de agosto de 2008


La luna nos mira con su incesante fulgor

y yo me pierdo en tus ojos camino a la perdición.

La noche descansa oscura, entre el ocaso despertará

y ha hecho de este reencuentro estrellas cansadas de soñar.

Sueño En Paris III

No me lo podía creer. Todo parecía un sueño ilógico, pero menuda alegría. Al parecer yo no había echado currículo alguno en esta empresa, más que nada porque no existía en Sevilla. Resulta que ellos se ponen en contacto con el colegiado de mi carrera y buscan a personas adecuadas para el puesto que ellos precisen. Yo no aparecía en el listado de personas que buscaban empleo, pero ellos no pidieron a gente que solamente tuviera la carrera si no que tuviera el master que yo curse y con las mejores notas en el expediente académico y resulta que era yo. ¡Que alegría¡ al parecer algo de mis numerosos años de estudios se veía recompensado gratamente.

El caso es que me ofrecían un puesto como directora de la parte económica de la empresa aquí en la sucursal de Sevilla. Un buen sueldo, una oficina ¡y con secretaria y todo, ¡ vamos un lujo al que obviamente no podía decir que no.

Manuela me contó punto por punto todos los cometidos de mi puesto. La entrevista fue larga pero más que nada porque ella daba por supuesto que yo aceptaría el puesto por lo que se detuvo con lujo de detalles en los intríngulis de la empresa como si yo ya formase parte del equipo.

Salí de aquel maravilloso lugar dos horas después de llegar. Manuela quedo en llamarme nada más que estuviera listo el contrato, el cual acentuó que estaría a la mayor brevedad posible.

Con semejante noticia no podía ir a encerrarme al cuchitril que tenia por casa, había que celebrarlo, anunciarlo, ¡proclamarlo a los cuatro vientos¡ Cogi el teléfono y llame:

- ¡Hola mama¡
- Hola cariño, ¿pasa algo? Te noto alterada.
- Mama me han ofrecido un empleo nuevo, en una empresa que esta empezando en Sevilla, con mejores condiciones que en la que estoy y con un sueldo ¡que dobla el que tengo ahora¡
- ¡ Ay cariño¡ ¡que alegría¡ Manolo¡¡¡¡¡ que la niña ha conseguido otro empleo mejor, cariño te lo merecías, vas a venir a cenar a casa, estoy merece tu plato favorito. Podemos llamar a los titos y…
- No mama, gracias, lo dejamos para el fin de semana, es que mañana tengo que trabajar de nuevo, o mas bien hablar con mi jefe para mi dimisión.
- Bueno cariño, el sábado entonces, veras que contento se ponen todos. Cuídate
- Si mama, un beso, te quiero.
- Te quiero hija.

Le agradaba mucho oír a su madre contenta, pero su felicidad era efímera en sus conversaciones. Al colgar, se dio cuenta de que había repasado casi toda la agenda de su móvil, unas 25-30 personas que eran familiares y amigos, aunque la palabra amigos se podría sustituir por conocidos quizás.

Eran personas péndulas como llegue a denominarlas un día. Gente que están en tu vida, quizás hace muchos años, quizás hace relativamente escaso tiempo, pero no estaban de forma continuada. Con ellos se podían echar risas, charlas sobre temas banales, partidas de bolos y salas de cine compartiendo palomitas con quien se siente a tu lado. Sois amigos para las buenas, pero para las malas solo se miran el ombligo de uno mismo.
Al tercer año de facultad empecé a darme cuenta de la falsedad con la que la gente andaba por los pasillos y las aulas. Esas cálidas sonrisas, llenas de alegría y estimación, con sus buenos deseos, eran en verdad, los odios y rencores de haber sacado una nota más alta que ellos en un examen.
Al concluir mis estudios me di cuenta de que no podía confiar mis temores y tristezas, mis dudas y mis problemas a nadie. Porque cada uno se mira su ombligo y siempre intentaran sacar tajada de tu desgracia.
Así, que al darme cuenta, de que mi agenda no era mas que una continuación de la hipocresía que ellos mismos desprendían, cogí el móvil, menú, agenda, borrar todos, aceptar.
Drástica, sin duda alguna. Equivocada, quizás.
Pero a pesar de todo eso, me sentía liberada. Era como haber roto un lazo a mi pasado que me unía a cosas que no quería tener en mi vida. Sin duda alguna me sentía volando con las golondrinas mientras que los rayos del sol acarician su plumaje y el viento mece sus danzas aéreas.
Y así, danzando por las calles de Sevilla, recorriendo las tortuosas calles del Barrio de Santa Cruz, admirando sus casas blancas y encaladas y oliendo el perfume de los geranios que se desprendían desde los balcones, volé y me sentí libre.

Pero ese sueño, esa secretaria tosca, ese nuevo puesto de trabajo merecía tal cambio. Así que termine mi paseo y me fui a casa; con mi agenda vacía, a ducharme, arreglarme y salir a no se que lugar de Sevilla a brindarme una copa, porque mi nueva vida lo merecía, porque yo también.

viernes, 15 de agosto de 2008

Un lugar, una hora, una persona… un recuerdo


Era invierno, a pocos días de que viniera Papá Noel a dejar sus regalos bajo el árbol detalladamente decorado.
Yo ya tenía planeado su regalo.
Compre el billete del tren, tenia que volver y regresar el mismo día, pero merecía la pena por él.
Se lo dije la noche que compré los billetes, una explosión de alegría nos apoderó a los dos. A él porque yo iba, a mi porque iba a verle.
Ocho de la mañana, Santa Justa, Sevilla. Rumbo a conocerle, en una ciudad extraña, sola y a escondidas. Pero merecía la pena por él.
A cada kilómetro que el tren se acercaba al destino mas nerviosa me sentía.
Me llama, me dice que ya esta allí, esperando a su princesa Ariel.
Miraba por la ventana del tren y cada vez tenia mas ganas de encontrarme con mi príncipe Eric.
Y entonces, llegué.
Me levante del asiento. Mis piernas temblaban de la emoción. Baje del tren y caminaba mirando a todos lados buscándole.
Y de repente le vi, allí a lo lejos, su chaqueta de cuero, su guitarra a la espalda. Sus manos se entrelazaban sin parar, estaba igual de nervioso que yo.
Y entonces mientras le miraba me miró y salí corriendo hacia él.
Abrió sus brazos, me cogió entre ellos al vuelo; dos vueltas mágicas, paramos, le abracé y sentí su corazón.
Levante la mirada, nos miramos fijamente y nuestros labios se unieron diciendo te quiero.
Bueno chic@s, aqui teneis mi historia romántica. De eso hace ya algunos años, y por mucho que sucedió nunca hay que guardar rencores porque te comen por dentro y te destruyen.
Gracias por la nominación Anita Patata Frita, hay veces en la que uno debe recordar que amo y fue amado.
Y de paso os digo que falta nada para que cuelgue un nuevo capitulo de Sueño de Paris, el otro dia tuve un dia inspirando como define Soboro, e hize los bocetos de los diez capitulos de la saga ^^.
un beso y hasta la noche.

martes, 12 de agosto de 2008

Comunicado


En primer lugar quiero pediros disculpa por no escribir. He tenido últimamente bastantes problemas familiares y me ha sido imposible tener tiempo para continuar la historia.

En segundo lugar, quiero agradecerle a Casandra el premio Este blog investe e acredita na PROXIMIDADE


es un gran honor para mi recibirlo, es mi primer premio en la blogosfera y además me halaga muchisimo que pienses eso de mi Casandra. Intento dejaros en mis lineas un poco de lo que soy y de lo que tengo ya que a veces es muy difícil darlo directamente.

Así que como lo prometido es deuda, hoy mismo retomare la escritura de El sueño de París y haré el meme propuesto por Anita Patata Frita, y ahora sin me disculpáis voy a ponerme al día con los comentarios ^^ un beso a todos.

jueves, 7 de agosto de 2008

Sueño en Paris II

Bueno, allí estaba caminando hacia la calle Zaragoza con la dirección escrita en un minúsculo papel que había cogido de encima del tocador cuando la mala mujer me despertó por la mañana. Esta escena, me recordaba a los años de estudiante y el año después de licenciarme en Empresariales y hacer un master en Económicas. Fui demasiado tonta, ya que podría haber cogido prácticas en empresas en las que pudiera haber desarrollado mejor mi potencial. No fui una alumna modelo ni sacaban matriculas de honor pero cierto es que sabia mucho mas que aquellos que las sacaban, me escaqueaba de clases cuando no tenia ganas pero siempre tenia los apuntes y el temario al día, para mi el estudio no era un pasatiempo si una obligación para mi futuro. Y ahora me daba cuenta, que quizás debería haber sido algo mas lista que inteligente y haber mirado mas para la salida al mundo laboral.

Todavía faltaba mas de media hora para la entrevista, pero me gusta ser puntual y el llegar antes a un sitio y ver el ambiente que se respira y la forma del lugar ayuda a centrarse en como puedes orientar la entrevista. Soy una chica muy observadora y gracias a los gestos, la decoración y un montón de elementos que parecen no tener nada que ver con lo que vayas a hacer al sitio, en realidad si lo tiene. Si no, piénsalo ¿Por qué se ivan a molestar los hipermercados en las campañas de navidad, verano y en ponerte cerca de la caja todas esas cosas de picoteo? el marketing sirve para todo.

Entre en el edificio, por fuera no parecía mas que una simple vecindad antigua, la fachada tenia numerosos desperfectos e intercalaba el color marrón gastado de los ladrillos con las pinturas cascarilleadas que intentaban acompasar con los anteriores.
Por dentro, sin duda alguna, la cosa cambiaba un poco. Daba a un patio central adornado con helechos verdes y grandes que llenaban el lugar de un ambiente apacible. En una de las caras del perfecto cuadrado que formaba el patio con su suelo de granito había una señorita en un escritorio. Su aspecto, pulcro y elegante, poco maquillada y con una tensa cola de caballo, daba al sitio una distinción bastante curiosa.
Me dirigió una sonrisa perfecta y dijo:

- Señorita Blasco, encantada de recibirla. Me llamo Almudena Pérez. La entrevista será dentro de 15 minutos, llega usted temprano. Si no le molesta puede esperar en la sala de espera. Se encuentra en la planta superior. La acompaño.
- Muchas gracias – respondí, mi cara debería ser una mezcla de desconcierto tremenda, acaso era la única para la entrevista porque la foto que tenia en el currículo no debía parecerse nada a mi yo actual.
- Con su permiso me retiro, si necesita cualquier cosa, avíseme. Estoy a su disposición.
- Muchísimas gracias por su atención.

Vaya, exactamente los mismos modales con los que me recibieron en mi empresa y porque no decirlo, los mismos que los de la señorita que me llamo por la mañana.

La sala de espera, era una sala amplia, bien iluminada. Por la ventana se veía el trajín de la calle Zaragoza, lo normal de un día corriente. Aunque se escucha algo de bullicio, sabía que no se debía a que entrara por la ventana si no a la puerta abierta de la calle.
Decidí sentarme, ya que da mejor impresión estar sentada y con aspecto tranquilo que inspeccionando el terreno o dando vueltas por la habitación.

A los quince minutos exactos, entro por la puerta una mujer, de complexión fuerte y de aproximadamente unos 45-50 años. Su semblante era calmado, aunque serio pero su mirada era calida así que no me deje asustar por la primera impresión.

- Señorita Blasco, encantada de conocerla. Me llamo Manuela Hiniesta. Me alegro mucho de que haya podido acudir a nuestra cita. Mi secretaria me informó que no sabía usted si podría venir. Por favor si es tan amable de seguirme, pasaremos a mi despacho.- una media sonrisa permaneció en su cara mientras decía el discurso prefabricado.
- Encantada de conocerla. La sigo gustosamente.

Su despacho tenía una distribución parecida a la sala de espera si bien era un poco más pequeño pero igual de bien iluminado. Los rayos de sol le entraban por la ventana que tenía al lado izquierdo del escritorio, de lo cual se deduce que Manuela Hiniesta es diestra ya que de esta forma no se tapa la luz al escribir con la mano.
A parte de mis deducciones al estilo CSI me di cuenta de un maravilloso cuadro de Monet que había en la habitación, Nenúfares 1988, sin duda un cuadro armónico donde se representa una serena vitalidad llena de la vibración de la luz calida del patio al estilo japonés que Monet tenia en su casa y que pudo retratar antes de quedarse ciego aunque ya notaba los efectos de esta.

- ¿le gusta el cuadro señorita Blasco?
- Y a quien no le gustaría esta delicia de Monet, sin duda alguna espero poder ir a verlo algún día al museo La Orangerie, tiene que ser un placer posar sus ojos en una obra como esta.
- Pues si, debe serlo. Tome asiento y empecemos la reunión.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Sueño en Paris

Amanece tras mi ventana. Los calidos rayos de luz se cuelan por ésta, dejando su aroma a nuevo, su calor tierno y dulce. Los cantos de los pájaros se escuchan alegres dejando que los ruidos de la bulliciosa ciudad que existe al salir de la urbanización queden alejados de ese mundo que se crea al amanecer cada mañana.
Suena el despertador y rápidamente corro a sofocar su grito desesperado, dejando la habitación sumida en el silencio de nuestras respiraciones. Todavía duermes a mi lado, con las sabanas enrolladas en tu cintura y tu torso desnudo, con ese tenue bronceado debido al maravilloso fin de semana que pasamos juntos en la playa la semana pasada.
Acaricio tus pies con los míos, el suave roce de nuestras pieles hace que te muevas en la cama, tu cara gira hacia mi, me acerco y te doy un beso, tan suave y calido como esos rayos de sol que nacen desde nuestra ventana. Y entonces cuando me rozas suavemente el pelo mientras me acercas mas a ti... me despierto.

- !!!!!!!!!!Puto despertador¡¡¡¡¡¡¡

Hecho la mano rápidamente a la mesita de noche, como las garras de un depredador que tiene a su presa en sus narices. Lo agarro y lo tiro al suelo. Su cuerpo en el suelo parecía el caso de un homicidio, totalmente descuajaringado, las pilas por un lado, la tapadera por otro…
De la ventana oxidada de mi habitación llega el ruido de la calle, ruidos de atasco, de gente gritando, de las mujeres en el mercado intentando regatearle al frutero de la esquina.
Intento escapar de todo eso metiendo bajo mi nórdico y de repente suena el móvil…
Me levanto de mala gana y descuelgo:

- ¿diga?, Si soy yo, ajam… con que una entrevista, pero señorita yo ya tengo un puesto de trabajo, si me pudiera avanzar de que puesto se trataría quizás ahorraríamos tiempo ambas… si claro señorita pero… No, no, no, de acuerdo déme la dirección y la hora y si me es posible iré, ajam, ajam… si, si conozco el sitio, gracias. Buenos días.

Bueno parece que el día no tiene muchas ganas de hacérmelo fácil. Una vez levantada y viendo el día tras la ventana, me dije a mi misma: “mas te vale comenzarlo de una vez y así terminara antes”.
Hoy sentía que era uno de esos días en los que todo puede salir mal, en los que aun sabiendo que seria mucho mejor que te quedases en la cama no puedes eludir tus ocupaciones y deberes, así que te envalentonas mientras te maquillas en ese cuarto de baño mohoso que por mas lejía que hechas no consigues limpiar y te pones los tacones y la sonrisa prefabricada. Solo esperas que tu jefe no este de muy mala leche porque entonces ya todo conspiraría para que te tiraras desde lo alto de la Giralda y que lo que quedase de ti en el asfalto de esa avenida de la constitución se friera con los 42 grados de un verano como los huevos fritos en la sartén. Uf respira, sonrisa prefabricada... Ya esta.

Salgo a la calle y a dios gracias de que al menos mi piso alquilado, ese piso tan decrepito como los viejos que te miran lascivamente cuando te los encuentras en el estanco comprándose su paquete de winston, estaba cerca del trabajo, lo cual hacia que pudiese ir andando y no tenerme que mosquear mañana si, mañana también, por los numerosos atascos de acceso a la capital hispalense, que yo, como originaria del Aljarafe tendria que sufrir, porque por mucho que digan que no la paciencia tiene un limite y no te quiero decir como anda el mio cuando me levanto. Creo que deberia dejar el cafe...

Estaba cansada de mi empleo, de mi jefe que mas que verme como empleada veía en mi un pedazo de carne para catar; de mis absurdos compañeros que no tenían más tema de conversación que el partido del sábado por la noche y de las aburridas charlas de maruja de pueblo en medio de la oficina. Cansada de esa oficina, que todas las mañanas te saludaba con un olor acre de una moqueta roñosa que llevaba años pidiendo que la cambiaran.
Sin duda el verme rodeado de personas que no me aportaban nada me estaba agriando el carácter. Aunque no me podía quejar del sueldo, me daba para desenvolverme con soltura el mes entero sin tener que estar haciendo mucho cálculo de si llego a fin de mes por salir al cine con los amigos.

Pero la llamada de esa señorita, algo tosca de modales, me había llamado la atención. Yo no había entregado ningún currículo en ninguna empresa. Así que debería de ser alguna de las empresas en las que lo eché antes de conseguir trabajo en esta, hace cosa de un año.
La avaricia rompe el saco, o al menos eso dice el refrán, pero al plantear la pregunta de si acudir o no a la entrevista, la sola idea de poder salir de este antro, de este cubículo que tengo por despacho me parecía tan gratificante que aprovechando que ese día no andaba la cosa muy apabullante de trabajo, Salí antes y me fui rauda y veloz a esa entrevista.

Saludos

Buenas tardes a todos.
Después de reflexionar toda la noche con la suave y sabia almohada, he llegado a la conclusión, de que para este blog no solo sea el reflejo de un alma que a veces se rompe, voy a reconstruir parte de mis historias, parte de las intrigas que mi mente teje. Me refiero a que como terapia, como dice Nimrod, y como ya os he comentado que me cuesta escribir, voy a intentar hilar un cuento/historia/novela/trama... es decir voy a intentar tejer una historia para ustedes.
Además intentaré que la dicha no sea de llanto y desesperación, si no de alegrías e intrigas. Algo que cuando lo leamos, incluida yo, te deje el corazón con una sensación de frescura, de haber vuelto a revivir momentos mágicos. Ojo no prometo una historia romántica de pies a cabeza porque para eso la persona que escribe debe tener un alma muy romántica y a mi a veces de eso me escasea.
Así que a todos aquellos que me habéis dedicado un rato de vuestro tiempo para leer mis lineas y que os debo que lo hagáis porque si no mi terapia no tendría mucho sentido, espero poder regalaros unas sonrisa y una buena historia.
No se como la editaré todavía, quizás haga como Soboro y Nimrod, por entregas. Que me dará tiempo para darle profundidad y así para ver vuestras opiniones.
Muchas gracias a todos.
Vuestra Aïcha.

Esta noche me siento...

Tengo la necesidad de escribir esta noche porque tengo el corazón descontrolado viajando a la velocidad que marcha un tren. Arrollando todo lo que encuentra a su paso, a todo, inclusive a mi misma.

Esta noche me siento perdida. En medio del océano de estrellas que se contemplan desde mi ventana.
Esta noche me siento extraña. Como un ser que no pertenece a su propio cuerpo, si no que viaja sobre él como intentando entrar en una puerta cerrada como si fuera un espíritu por cualquier rendija.
Esta noche me siento lucida. Porque hacia tiempo que no veía con claridad que ando perdida entre las sombras del día y la claridad de la noche.
Esta noche me siento estúpida. Porque soy la única culpable de haberme perdido en la multitud de caminos.
Esta noche me siento pequeña. Porque todo a mi alrededor consigue sobre pasarme.
Esta noche me siento triste. Porque recordé pasajes pasados con personajes queridos que se marcharon y que tanto falta me hacen.
Esta noche me siento sola. Porque tengo el corazón lleno de amor sin nadie a quien ofrecérselo.
Esta noche me siento vacía. Porque mi propio yo viaja lejos de lo que mi cuerpo representa.
Esta noche me siento cobarde. Porque no tengo la entereza de otros tiempos para superarme a mi misma.
Esta noche me siento marioneta. De mis propios hilos invisibles que me atan a la persona que debo ser por mis convicciones y no por lo que debería ser por ser como soy.
Esta noche me siento antagónica. Cualquier cualidad que escoga de mi persona tiene su antónimo en otro momento que aparece en la memoria.
Esta noche me siento torpe. Por no se capaz de levantar el vuelo como lo hacia antaño.
Esta noche me siento… esta noche ya no se si quiera como me siento.

martes, 5 de agosto de 2008

Dejame que te cuente...

Esta noche te voy a contar un secreto, ese secreto que quiero que quede entre tu y yo. Sellados nuestros labios por los rayos de la luna creciente, que nos inspira espíritu de crecimiento, que nos anima a continuar y alza el agua remansada que existe en nuestro cuerpo.
Hoy quiero que te acerques, y te sientes a mi lado.
Que me dejes reposar mi cabeza en tu hombro, que por un momento solo el sonido de los grillos en la noche nos acompañe.
Bajo esta luna y esta manta de estrellas, bajo todo el firmamento mientras buscamos la osa mayor.
Déjame que te cuente un secreto, que te cuente un poco de lo que soy y de lo que siento, de lo que no enseño, de lo que no me piden, de lo que a veces ni yo me acuerdo que existe.
Déjame que te cuente mi secreto, que tus manos desnuden mi alma, que aprendan a leer lo que mis ojos te dicen, déjame enseñarte a saber que necesito sin necesidad de decírtelo, déjame mostrarte todo lo que soy, mis fallos, mis virtudes, mis enojos, mis alegrías, mis penas…
Déjame que te muestre las líneas de mis creencias, los limites de mi conocimiento, las praderas de mis actos, la nobleza de mis sentimientos, la fidelidad de mis convicciones.
Déjame que aprende en ti a ser yo misma, a decir no, a decir si, a no ser una marioneta, a no ser una mascara, a no ser una actriz.
Déjame que te cuente un secreto, déjame que llore, que ahogue mis lágrimas en la madrugada, en la luna, en las estrellas, sobre tu hombro. Porque cuando te gires a mirarme no sabrás que he llorado, no sabrás que me he roto, no veras cicatrices, solo veras sonrisas, solo veras alegría, solo optimismo y risas.
Esta noche quiero navegar en tus brazos, en tu sinceridad y pureza, en ti navegante.
Déjame que te cuente un secreto, esta noche tengo ganas de ser yo.
Y sin pedir que pido lo que quiero
Y sin querer que quiero lo que pido
Y sin saber lo que ni quiero ni pido
Me ahogo en este mar de los olvidos

Entre la noche del mar escondida
Navego ciega en las olas perdidas
Gritando va mi alma embravecida
Con los ojos de lagrimas suicidas

Y me lanzo al mar con ancla atada
Sintiendo el frio del agua salada
Sin mirar que atrás nace la alborada

Sintiendome morir en el creciente
Fingiendo querer desear la muerte
Agonizando en lecho de presente.

viernes, 1 de agosto de 2008

Soneto

Eres como la lluvia clara y de menta
marchitos parques de amor desolados
que añoran cuentos de cenicienta
con oscuros vuelos acongojados.

Sonrisa forjada de sirvienta
hoyuelo de mi corazón cerrados
lazos de vida y ruidosa tormenta
las lineas de mi vida en gris alzado.

Màs como quiera que en la luna encuentre
estrellas fugaces en la alborada
escribe en el cielo palabra el duende

y el sol llora sobre blanca almohada
de amor saliente comienza el presente
pide alegrias mientras está acostada.