lunes, 13 de julio de 2009

El sudor de una lágrima...


Sinceramente ya da igual lo que digas o hagas.

Realmente da igual lo que piense o sienta.

Oficialmente ya nada será lo que pensamos.

¿Por qué? Es gracioso que me hagas esa pregunta. Es irónico que sepa responderla.

Es fácil, sólo párate y piénsalo un instante. Medita toda tu existencia y comprímela dentro de un cuerpo imperfecto. Recopila todas las emociones sentidas y viértelas en un silo gigante que se haya pendiendo de una de sus patas.

¿Lo ves? ¿Lo sientes?

Se llama miedo.

Miedo a que todo lo vivido sea un burdo paripé de mentiras en el viento.

Miedo a que todo lo sentido no sea más que un papel mojado un día de lluvia al salir de un bar.

Miedo que al fin y al cabo es lo único que nos hace darnos cuenta que estamos vivos.

Y lo mejor, para mí, y lo peor para ti, es que yo no siento miedo pero tú empezarás a sentirlo cuando te falte.

Y lo peor para mi es que tengo la guadaña de la muerte embadurnada de ilusiones extraoficiales a la realidad marcada por la lógica de nuestra inteligencia.

Y lo mejor para ti, es que ya no tendrás que sufrir la lenta agonía de perderme porque ya me voy, ya te dejo; sufriendo un dolor innecesario pero, si entendieras que la vida por la que tendría que luchar es más tortura que alegría, que los días amanecen empolvados de agonía, que ya ni siquiera puedo recordar el rumor de tu sonrisa… si entendieras que te quiero a pesar de que la vida se me escape y sólo quede de ella el sudor de una lagrima derramada en mi mejilla.



16 comentarios:

X dijo...

Creo que todos tenemos (y tenemos que tener) miedo a algo. Intenso y con el "sello Aïcha". :-)

HADALUNA dijo...

El miedo paraliza, mata, altera...
el adiós también paraliza, mata, altera...
¿miedo a decir adiós?
o tal vez decimos adiós para no sentir miedo.

Besitos de noche de domingo.

Lunaria dijo...

Me dan miedo muchas cosas que no me hace más que confundirme y pasar ratos desagradables, y sin embargo no me imagino la ausencia de él. Es que forma parte de nuestras vidas y ya estamos acostumbrados a que siempre esté presente.
Besos guapa.

Juanma dijo...

Bueno, disculpa lo que se me ocurre decir de este relato, pero me vino la palabra inmediatamente a mi cabeza: acojonante. En todos los sentidos. Me gusta mucho cómo está escrito. Y también me da miedo. Algo que tengo dentro, está en tu texto. Gracias por escribirlo.
Y el miedo, ah, el miedo. Es buen amigo, contra la fama que tiene. El miedo, en la mayoría de las ocasiones, no es más que un principio.

Besos.

Ana dijo...

Niña...Me ha encantado lo que has escrito...Uf...El miedo...
Muchos besos preciosa.

Sandra dijo...

EL MIEDO TIENE LA VIRTUD DE PARALIZARNOS.

BESOS.

Edamal dijo...

Todos tarde o temprano tenemos miedo, a todos nos acecha a la vuelta de la esquina la indecision de no saber que pasara, pero a veces el miedo que somos capaces de infundir con nuestra marcha es mayor que el que nos acecha al marcharnos, porque... tarde o temprano por mucho que queramos... no podemos soportar el desprecio de algunos momentos y la marcha siempre la unica salida. Al fin y al cabo... somos personas!!

Besos wapa

dijo...

Estoy con Juanma. Creo que el miedo muchas veces es el principio de todo, la inseguridad que precede a lo certero. Muy buena entrada, querida Aïcha. Un beso.

El vecino del 4º dijo...

mmmmm...este texto junto a esa foto...me recuerda aquellos amantes de Teruel...el miedo a perder, el miedo a no ser amado hasta el infinito...el amor, las lágrimas y el placer siempre van de la mano...en fin...

morir de amor entre lágrimas y gemmidos
morir de miedo a perder el otro
dentro del otro y perderse

en fin, Aïcha hoy vine a visitar tu morada, bella, serena, relajada...te felicito...tu siempre tan fiel...y yo apenas te saludo...gracias por tus visitas...

mil besos
desde el otro lado de la luna
desde el otro lado de la ventana

tu vecino del 4º

Thiago dijo...

que triste cari, nada hay mas triste que los amores que se despiden... sea por rotura o por la muerte...

realmente el miedo en la vida no conduce a nada, pq hay que vivir sin miedo, lo unico que puede pasarnos es dejar de vivirla, y eso al fin y al cabo nos llegará a todos.

Pero suena a una despedida temprana, y eso siempre es triste. Bezos.

beker dijo...

Miedo, miedo a lo desconocido, miedo a saber, miedo,,, vivimos continuamente pegados a él y sin embargo no lo adoptamos,,, miedo a perder, miedo a perderle ¿y quién no?... un abrazo, me pareció genial

Isa dijo...

Me encanta como expresas las emociones...
Muchos besos:
Isa

Ladelmedio dijo...

Es curioso, hace poco he escrito algo sobre el miedo. Mi conclusión es que nunca, nunca el miedo puede ser superior a la vida. Habrá que combatir el miedo con esperanza.
Saludos!!

Alf. dijo...

Y cuántes veces y de cuántas formas tantos y tantas han escrito algo como esto...

Tony Amesty dijo...

Es muy bueno.....ese miedo a lo que pensamos sincero se transforme en arena......en una eterna mentira.

Un fuerte abrazo

Parsimonia dijo...

El final de un amor se convierte en la muerte de la pareja.
Esa angustia y ese miedo aparecen en una metáfora imposible y encantadora: el sudor de una lágrima.
Besos y que disfrutes de tu viaje.