martes, 26 de enero de 2010




A veces nieva dulcemente sobre mi piel
cuando posas tus manos en mis manos
y a veces, sólo a veces,
nieva cruel con tus ojos azabaches acechando...


















PD: Exámenes, perdonarme la ausencia.

martes, 5 de enero de 2010

Ana, Alex, María y el ascensor coherente

Hubo una tarde, hace no mucho tiempo,(concretamente ayer), tres intrépidos jóvenes se adentraron en un mundo extraño donde existían casas de 25 m2 y donde los libros que adornaban las estanterías estaban escritos en un idioma extraño… es decir, el IKEA.


Una vez dada una gran ronda de reconocimiento a todas las secciones ya que, por si no lo sabéis, una vez que entráis no podéis dar media vuelta sobre vuestros talones y volver; no amigo no… todo está pensando y calculado para entretener a vuestros sentidos y si, os sintierais cansados, siempre podéis yacer en cualquiera de las chorrocientas camas que adornan la sección dormitorios, que tenéis hambre, ¡no os preocupéis! tenéis una maravillosa zona restaurante donde degustar maravillosos platos de comida sueca por 0,50 la tapa, que queréis encontrar lámparas más altas que vosotros ¡lo lograreis! porque en allí todo es posible.


Bueno, el caso es que una vez realizado el paseo de rigor por todas sus secciones y dispuestos a pagar en la maravillosa caja express, los valientes jóvenes se dispusieron a bajar con su hiper mega gran y pesado carro por un maravilloso ascensor.

En la espera, visualizaron otro en la otra mitad del pasillo y mientras Ana iba a los servicios Alex y María esperaron a que el ascensor abriera sus puertas.


Una vez todos dentro y la puerta cerrada dispusieronse los tres mosqueteros a marcar la planta -2 para llegar al coche, pero cuál fue la sorpresa que el ascensor solo subía a la planta 1 y que el botón de la planta baja no funcionaba.


Alterados y sin saber qué hacer, Alex apretó con insistencia los botones y cuando por fin se hallaron en la planta baja una nueva difícil tarea se les presentó. La puerta metálica permanecía cerrada y ellos encerrados dentro empezaron a enervarse levemente. Entonces Ana pronunció unas palabras:


Ana: Llama ya


Claro, el botón de emergencia como no se nos había ocurrido…

Entonces María, en pro de realizar una hazaña ya olvidada por la humanidad, llamó dando unos leves golpes con los nudillos en la puerta metálica que permanecía inmóvil frente a ellos…


Et voila… como por arte de magia la puerta se abrió y los tres intrépidos jóvenes se quedaron perplejos y a punto de perder los pulmones de tanta risa ante semejante hecho…

viernes, 1 de enero de 2010

Feliz año

Si, la tierra me había tragado.

Pero regresé o al menos se intentará hacerlo.

Hoy, no seré una historia inventada. No seré metáforas, hipérboles o cualquier otro artificio literario. No seré tampoco antítesis encadenadas. Hoy os vengo a mostrar un poco de lo que soy.

Es decir, hoy escribiré como si lo hiciera para mi misma, en una libreta que guarda algunos sucesos importantes que me van ocurriendo. Así que hoy, 1 de enero del 2010, seré más fiel a mi misma de lo que nunca os he mostrado. Comencemos...

Nunca se me han dado bien los balances de año. En realidad creo que, en mis 22 años, jamás he hecho uno en estas fechas. Para mi, aunque un año romano terminara anoche al sonar las doce campanadas, que por cierto, este año con los puñeteros comecocos del mastercard en TVE, por poco no me atraganto de la risa y entré con un minuto de retraso en el 2010 XD....
El caso es que nunca escribo balances de los años de mi vida, al menos no en esta fecha. Soy más de hacerlo en mi cumpleaños. ¿por qué? pues por el hecho de cumplir uno más y dejar atrás una cifra que pudo gustarme más o menos en número y por comparar si mi intuición de que el año sería bueno o malo, verdaderamente lo fue o mejor que las dotes de sacerdotisa no las ejerza.

Pero en este año ha terminado y en parte tengo un buen sabor de boca aunque también tenía ganas de que acabase.

Como ya escribí en mi anterior entrada... (si esa de noviembre, ains...) un mar de dudas nuevo se abre ante mi pequeño oceáno interior. Siendoos sinceros, ese mar de dudas y de interrogantes es el que me permite mirar al 2009 con buenos ojos. Cierto que también existen otras muchas cosas pero la mayor parte del buen sabor de boca es ese.

¿Qué cual es? Pues el reencuentro con mi mejor amigo. Estuvimos cuatro años sin hablarnos, viviendo en la misma ciudad sin apenas encontrarnos, estudiando en el mismo campus una facultad en frente de la otra y, cuando nos cruzábamos, sin ni siquiera saludarnos. Para mi, y ahora se que también para él, ha sido algo verdaderamente duro.
¿Qué por qué pasó? bromas del destino y palabras dichas en malos momentos. Pero me alegra de que al final, la amistad renazca. Porque si os fijáis, creo que es el único sentimiento que es capaz de permanecer al paso del tiempo y de la distancia y de todos los obstáculos. En realidad es el mejor de los sentimientos, porque quieres a esa persona de una manera pausada pero constante al contrario que en el amor, que es todo rápido y tan entregado que la llama se apaga por haber una combustión más rápida de lo normal del aire que la rodea.

Se llama Antonio, aunque siempre le llamé por el apellido. Y ahora, después de haber pasado unas cuantas cosas con él en estos meses me doy cuenta, de que es mucho más importante de lo que yo pensaba. Que, en realidad, el hecho de que no esté en mi vida me pesa más en mi corazón que todos esos interrogantes que puede plantearse.

Supongo que tengo que darle las gracias, porque seguramente, gracias a él y a todos esos interrogantes que me rodeen en este nuevo año, tendré muchas musas en mi cabeza XD...
Aunque quizás deba echarle también la bronca porque he perdido bastante tiempo por su culpa y os he descuidado un poco. Bueno más bien, no he comentado en vuestros post porque leeros si que os leía.

Como he dicho, que él vuelva a mi vida es uno de las cosas más importante que me han pasado este año. Pero también ha habido momentos amargos...
De lo malo, que si bien hago un recuento de días ha habido muchos, me quedo con todo lo aprendido, que puede ser poco para algunos, pero para mi significa mucho. He aprendido a grabarme en mi cabeza un sentimiento que no se sentir. Es decir, he tatuado en mi pensamiento el NO OLVIDES. Hay personas que siempre intentaran volver para hacer daño y si me olvido de ellas les dejo un camino abierto para atacar. Así que ni olvido ni perdono lo imperdonable que, aunque me cueste creerlo, hay cosas que no se deben perdonar. Ni tengo piedad con quien no se lo merezca.
No es que me haya convertido en una mercenaria pero siempre he sido de buena tonta y por fin, eso se ha terminado. Gracias para todos es@s que han logrado que por fin me de cuenta. ^^

Y si me pongo a pensar, en realidad les tengo que dar las gracias incluso de nuevo porque gracias a esas personas he ganado a muchas otras que de verdad si que merecen la pena.

Así que, aunque el balance raro que este haciendo no sea algo claro, me quedó con todos los buenos momentos en mi corazón y los malos en mi cabeza. No quiero perder nada de lo que he aprendido este año, no quiero perder ni un segundo de mi vida. Aunque mi memoria de pez no me lo permita...

Y, como todos los borregos que comenzamos el año pidiendo algo y con nuevos propósitos, los mios son claros, más o menos fáciles de conseguir si les pongo siempre las ganas y el ímpetu que a veces me abandona, y corrientes.
Voy a sacarme el práctico del coche, tengo que aprobar las asignaturas de este año, voy a seguir currando para tener dinero para irme de Erasmus si me lo dan el año que viene, si no... iré a Francia a hacer un curso este verano. Quiero ser fiel a mi misma, quiero que las ganas de escribir nunca me abandonen, quiero muchos buenos ratos leyendo vuestras letras y quiero y deseo que todos seamos felices en la medida que nos sea posible. Quiero que todos tengamos salud. Quiero deciros que os he echado de menos y quiero, para terminar decir.... Feliz año 2010